Cómo acostumbrar a los niños a dormir solos

Todas las noches es la misma historia: tú y tu pareja os turnáis para leerle un cuento a tu hijo, cuando crees que se ha dormido te vas a tu habitación, pero cada mañana te encuentras a tu hijo en la cama contigo.

Lo has intentado todo para convencerle de que duerma solo, pero cada intento no funciona o sólo dura unas pocas noches. Llegados a este punto, la pregunta es inevitable: ¿Cómo acostumbrar a los niños a dormir solos? ¿Cómo lo hicieron nuestros padres? ¿Y las demás parejas?

Una fase de transición muy importante en la vida de un niño es el momento en que tiene que empezar a dormir solo en su propia habitación.

Acostumbrados a estar en brazos y al contacto tranquilizador de mamá y papá, a muchos niños les resulta difícil esta transición y a muchos padres les cuesta separarse de sus pequeños.

Con este artículo queremos darte unos pequeños consejos para ayudar a tu hijo a hacer la transición del colecho a dormir solo, afrontando esta separación de forma natural y tranquila.

Cómo acostumbrar a los niños a dormir solos

Por qué es importante acostumbrar a los bebés a dormir solos

Hay muchos enfoques para que los bebés se acostumbren a pasar la noche solos sin problemas.

Una de ellas es esperar gradualmente más y más tiempo antes de apresurarse a consolar al bebé.

La mayoría de los profesionales de la puericultura recomiendan acostumbrar a los bebés a dormir solos en su propia habitación a partir del año de edad. ¿La razón?

Sencillamente porque cuanto más mayores son, más difícil les resulta aceptar la separación de sus padres.

Cómo acostumbrar a los niños a dormir solos

Correr inmediatamente a tranquilizar al bebé durante la noche, en cuanto empieza a llorar o llama a papá y mamá, no es educativo.

Es importante que el bebé entienda que dormir solo también puede ser agradable.

Es más fácil transmitir un hábito cotidiano normal, como dormir en la propia cama, que corregir un comportamiento confirmado y adquirido a lo largo de los años.

3 pasos para que los niños se acostumbren a dormir solos

niña dormida

Vamos a ver cómo acostumbrar a los niños a dormir solos, en su propia cama, poco a poco, en perfecta tranquilidad, desde el primer año de vida.

Desde un punto de vista práctico, se aconseja poner al bebé en su cuna o en su cama cuando tenga sueño pero aún no esté dormido, darle las buenas noches y dejarlo solo ya en el primer intento. Si empieza a llorar, espera tres minutos antes de correr a consolarle.

1.- A partir del primer año de vida

Acostumbrar a un bebé a dormir en su cuna desde el primer año de vida no significa que no le oigamos llorar o llamarnos y que nunca tengamos que levantarnos por la noche para alcanzarle y consolarle.

Pero mientras un bebé en su cuna se limita a llorar, un niño mayor puede levantarse, pasearse por la casa, entrar en la habitación de sus padres y meterse bajo las sábanas.

Así que volvemos al concepto ya expresado anteriormente: el aprendizaje de un hábito es menos doloroso para el niño que el aprendizaje de la corrección o la contención.

2.- No apresurarse a consolar al niño

Puede ser muy difícil para un padre escuchar a su hijo llorar y no poder estar ahí para tranquilizarlo. Sin embargo, cuando se trata de enseñar a los bebés a dormir solos, hay que entender que no es conveniente precipitarse en cuanto el bebé llama a mamá o a papá.

La coherencia de la pareja es fundamental para educar a un niño. Cuando uno de los dos está a punto de ceder, el otro debe ayudarle a resistir y viceversa.

Intentamos ser fuertes y seguros en nuestra conciencia como padres: dejar que el niño llore solo un rato no causa ningún problema. Poco a poco, resistiendo cada vez más, le llevará a conquistar una importante etapa de crecimiento.

3.-Ser coherentes juntos

Por supuesto, para que esta «estrategia», si quieres llamarla así, sea efectiva, la pareja debe estar de acuerdo, unida y ser coherente. Cuando uno de ellos está a punto de ceder, el otro debe ayudarle a resistir y viceversa.

10 Consejos para habituar a los niños a dormir solos

  1. No esperes a que estén cansados para acostarlos. Mejor ir a la cama cuando sea la hora.
  2. Una hora fija es un buen hábito para llevar a tus hijos a la cama. Y les anima a dormirse solos.
  3. Luces suaves y una situación de calma y tranquilidad en la casa. Son estímulos para tenga el sueño de forma independiente.
  4. Elige un ritual a la hora de dormir. Por ejemplo, la secuencia de gestos esenciales: la higiene personal y el baño, el pijama y el cepillado de dientes.
  5. Dale un objeto que pueda acariciar para que se sienta como en casa. Una muñeca, un peluche, un compañero de cama. Ay, si dejas la televisión encendida para que se duerman.
  6. Deja una pequeña luz encendida, sin exagerar y sólo hasta que el niño se haya dormido.
  7. Haz un recuento del día en sus fases más importantes. La curiosidad anima al niño a no sentirse solo o abandonado.
  8. Lee historias y cuentos de hadas. Este es siempre un método infalible para calmar el sueño y dar autonomía a los niños.
  9. Dar las buenas noches es una señal de cercanía, un gesto de amabilidad y un método que indica tu presencia, aunque no sea física.
  10. Díle, si tiene una rabieta, o si parece asustado de estar solo, que en cualquier caso papá y mamá están en la habitación de al lado. Y hazlo.

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